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miércoles, 20 de agosto de 2014

¿SE REPITE EL AÑO 2011?

Como bien saben ya van tres fechas del Campeonato de Primera B 2014/2015 y nuestro querido Everton lleva un rendimiento de 50% con un partido ganado, uno empatado y uno perdido, logrando 4 puntos sobre 9 (en puntos sería un rendimiento del 44%), y con una diferencia de gol de -1 (4 anotaciones a favor y 5 veces batida la valla defendida por Dalsasso).

Si hacemos el paralelismo con el Campeonato de Primera B de 2011, la situación no es muy distinta. Me imagino que la mayoría tiene claro por qué quiero hacer la comparación con 2011, pero si hay alguno que no lo tiene claro, el motivo es que ese año fue el primero de los dos años que estuvimos en Primera B, después de descender penosamente a finales de 2010.

Como decía, en aquel año Everton tenía tan sólo 3 puntos después de las tres primeras fechas, con dos partidos de visita y uno de local (ahora han sido dos de local y uno de visita). Los resultados se componían de una derrota de visita ante Magallanes por 2-1, una contundente victoria en Sausalito de 4-0 ante Antofagasta y una derrota también de 2-1 ante Coquimbo Unido en el Francisco Sánchez Rumoroso; es decir, 6 goles a favor y 4 en contra.

¿Cómo se estaban manejando las cosas en ese entonces? Antonio Bloise, al igual que ahora, era el presidente de la SADP y asumió el compromiso que se mantendría en el cargo al menos hasta que el club de todos los viñamarinos retornara a su sitial en Primera División, pues creía, era su obligación. Y efectivamente cumplió, después de dos temporadas en los potreros retornamos a Primera en aquel glorioso partido en el Ester Roa de Concepción ante la U. de Conce en noviembre de 2012.

Diego Osella era todavía el DT y si bien el equipo 2010 había sido diezmado, al igual que este año también se "invirtió" bastante en refuerzos, aunque muchos de ellos fueron apuestas. Ese año llegaron los argentinos Román Díaz, Marcos Pirchio y Carlos Vaca; el brasileño Fernando Alves Machado, y los nacionales Javier Parraguez, Alejandro Escalona y Diego González, y además retornaron al club Ángel Rojas, José Luis Muñoz, Marco Velásquez, Fidel Córdova y Roberto Reyes. (para ver los refuerzos de este año, hagan click aquí).

Como bien recordarán al elenco Oro y Cielo le fue muy mal en Apertura, finalizando antepenúltimo lugar y luego saldría campeón del Clausura, obteniendo el título más inútil de la historia, pues no se le pudo ganar la final de los dos campeones a Rangers, ni tampoco la liguilla de promoción a San Felipe. El técnico Osella no alcanzó a terminar el Apertura, siendo reemplazado por el Fantasma Figueroa.

El propósito de esta columna es tener presente la historia y no volver a repetir los errores del pasado. Tener figuras no es garantía de salir rápidamente de los potreros. Lo más importante es trabajar y trabajar duro y con una buena planificación a largo plazo que anticipe contingencias, en vez de ser reactivos como se ha visto en los últimos años. Vamos muchachos, con hambre de ganar!

#AguantE4E
@CrisBuonoCore

lunes, 13 de mayo de 2013

NOS QUEDAMOS EN PRIMERA, ¿ESTAMOS CONTENTOS SÓLO CON ESO?


José Luis Muñoz pone el 1-1 desde los doce pasos
Una nueva oportunidad de retomar el buen camino tuvo Everton de Viña del Mar el pasado sábado en el Lucio Fariña Fernández ante el cuadro de Rangers de Talca, y en esta ocasión dicha chance se aprovechó y consiguió los tres puntos tras vencer por dos goles a uno.

La tarde era fría en el coliseo quillotano y lamentablemente fue poca gente a apoyar al elenco más grande de la región de Valparaíso -2.993 personas anunciaron por los parlantes-. A pesar de eso la euforia se encendió cuando salieron a la cancha y la hinchada le hizo saber a su equipo que no estaban solos y que como siempre estaban ahí para apoyar y alentar durante los noventa minutos.

Yo no sé realmente qué estará pasando, pero ya se ha vuelto recurrente el que nos conviertan un gol a los pocos minutos de iniciado el cotejo; esta vez fue un cabezazo de Garrido a los 2’. Ante Colo-Colo, U. La Calera, U. Católica pasó lo mismo, ante Palestino al inicio del segundo tiempo, incluso ante la U que nos convirtieron inmediatamente después de ponernos en ventaja. ¿Desconcentración?, ¿serias falencias defensivas? Supongo que el técnico lo tendrá más claro que yo, la pregunta es ¿qué está haciendo para solucionar esto?

Después del gol de los piducanos Everton no mejoró: imprecisión en los pases, pocas llegadas, desaplicaciones en la defensa no hacían prever el ansiado empate. Nos ayudó el hecho de que los maulinos tampoco jugaban a mucho, aunque eran más ordenados que los viñamarinos. Un penal que nos cayó del cielo -pues hasta ese momento no habíamos llegado con peligro al arco de Nicolás Peric- permitió que Ribery Muñoz pusiera la igualdad.

En el complemento si bien se buscaba la victoria, no se lograba un buen fútbol, quizás la figura de Ángel Rojas, para mi gusto el mejor de los Oro y Cielo, era la única que a través de jugadas y de tiros a portería, generaba un verdadero peligro para los rojinegros. Lamentablemente salió lesionado después de un remate al arco, esperemos que no sea una lesión significativa, pues se veía bastante complicado cuando abandonó el campo.

Cuando Rangers cargaba con su mayor ofensiva vino una hermosa jugada viñamarina que finalizó el gol de Bahamondes reventando las redes y expulsando el contenido grito de gol que teníamos todos los hinchas. Después vino el desenlace del partido con un Everton muy cómodo manejando el balón y con Rangers que se fue en busca del empate, pero que no significó mayor peligro para nuestra valla.

Se cumplió el famoso objetivo de los 21 puntos, nos quedaremos en Primera, pero al menos yo no quedo contento sólo con eso, quiero que ganemos las dos fechas que quedan, y sobretodo espero que para el próximo campeonato no se planteen como objetivo el “no descender” -hablaría muy mal de la dirigencia y del director técnico-, sino pelear por el título como corresponde y también que este año no “boten” la Copa Chile.

lunes, 6 de mayo de 2013

NADA NUEVO EN LA HELADERA PRECORDILLERANA

Foto: www.soychile.cl
Tras la euforia al derrotar a nuestro hijo en el Clásico Porteño, el club más grande de la región de Valparaíso debía volver al rigor de este Campeonato de Transición y preparar el partido contra uno de los aspirantes al título: el eterno segundón de Chile, la Universidad Católica.

Todo indicaba una recuperación, un retorno al buen rumbo que habíamos tenido al comienzo de este torneo, sin embargo como ya parece una tradición, al elenco de todos los viñamarinos SIEMPRE le cuesta el doble. A la larga lista de lesionados se sumaron Saavedra y Romo, pilares fundamentales del mediocampo y del último triunfo ante los vecinos, más otros, lo que implicó que para el partido ante los santiaguinos Castañeda sólo pudiera convocar a 17 jugadores en vez de los 18 que por reglamento están permitidos.

Sobre el partido en sí no tengo mucho que decir, o mejor dicho no tengo nada nuevo que decir comparado con las últimas fechas -excluyendo al clásico-, quizás sí puedo mencionar que el resultado y el trámite del partido eran más predecibles que contra otros rivales "más abordables" como Unión La Calera o Palestino. ¿Creen que estoy como Víctor Hugo hablando de la "jerarquía" de los equipos? No, para nada, los cruzados son un equipo tan ganable -o "perdible"- como cualquier otro, pero en esta ocasión nos presentamos ante una UC con un plantel mucho mayor -en cantidad- al de Everton que más encima se estaba jugando la punta, comparado con nosotros que apenas pudimos armar un equipo dada la cantidad de lesionados y que además, no nos estábamos jugando mucho -dudo mucho que descendamos en este torneo, a pesar de que matemáticamente aún es posible-.

Ustedes creerán que con esto estoy justificando a nuestro técnico, pero no es así, simplemente trato de ser realista, aunque me cueste y no me guste. En todo caso con esto no estoy quitando de responsabilidad a Víctor Hugo, tiene que responder por algunas cosas, por ejemplo por qué en el primer tiempo ingresó un Everton tan timorato y respetuoso del rival, versus un segundo tiempo con más intensión y agresividad.

Vamos al partido, Everton ingresó muy tímido y a la expectativa de lo que hiciera el rival. Ya a los diez minutos nos convertían el primer gol, una vez más a partir de un tiro libre... ¿qué pasa que somos tan vulnerables con tiros o jugadas nacidas de pelota muerta? Luego del gol vino una REACCIÓN -era que no, pero suele pasar lo mismo: reaccionamos en vez de tomar la iniciativa- y emparejó el partido con interesantes ataques comandados por Jota Muñoz, uno de los mejores del elenco Oro y Cielo, sin embargo en vez de la igualdad vendría el 2-0 en una jugada que sacó a la luz graves falencias defensivas. Después del segundo gol, el partido se volvió aburrido con muy pocas llegadas por parte de ambos equipos.

En el complemento nos cambiaron a los viñamarinos y cual aluvión se fueron encima de la portería custodiada por Toselli con varias llegadas en pocos minutos, destacando el palo de Barrios y el tiro de Rojas que fue detenido en la línea por un defensor cruzado. Sin embargo ese ímpetu inicial del segundo tiempo poco a poco iría menguando y a la vez sería neutralizado por los locales, lo que significó que los minutos finales fueran de mucho toque y pocas llegadas, sentenciando así un frío y cómodo 2-0 en favor de los capitalinos, reviviendo una vez más a un muerto -antes revivimos al cacique-. La oportunidad de vengar el 5-0 de 2010 se perdió, al menos hasta una próxima ocasión.

Tal como mencioné antes, ¿qué pasa con esos "cambios" de equipo de un tiempo a otro? ¿Por qué se aprecia que hay un excesivo respeto hacia el rival y no se puede entrar de la misma forma que contra Wanderers? Hilando más fino, pareciera ser que nuestra mayor debilidad está en las bandas, ya que la mayoría de los ataques rivales ingresan por ahí. Por otra parte y sin desmerecer a los que ingresaron, se echa de menos a Romo y a Saavedra, dan solidez en el medio, generan fútbol y además permiten que Ángel Rojas juegue como volante ofensivo, función que para mi gusto desempeña mucho mejor que la de contención.

Quedan tres fechas y nueve puntos por disputar, dos partidos de local -Rangers e Iquique- y una visita al Municipal de La Florida ante Audax. No quiero mencionar lo del objetivo de los 21 puntos para no descender -nos faltan sólo tres-, pero creo que es un DEBER de este club terminar este campeonato de la mejor manera posible, aunque no peleemos por el título o por un cupo a un torneo internacional, y eso implica ganar sí o sí los tres partidos que nos quedan. Es que no imagino que Castañeda pueda tener otra visión -espero no equivocarme-. Ante tanto lesionado -ahora se sumó Miranda- y suspendido por acumulación de amarillas, está difícil armar un once, por lo que quizás sería momento de levantarle el castigo a Peñailillo. Como dijo el técnico, "él sabe lo que hizo y no la puede tener gratis", pero pienso que ya aprendió la lección -espero- y creo que tiene hartas ganas de jugar para enmendar lo anterior. No digo que Nico sea nuestro salvador, pero debe tener hambre y hay que aprovechar eso, sobretodo con la complicada contingencia que hay. Veremos qué pasa durante la semana.

martes, 30 de abril de 2013

SERÁ RECORDADO COMO EL CLÁSICO DE LA "L"

El elenco de todos los viñamarinos derrotó con un contundente 3-0 a su archirrival en una nueva edición del Clásico Porteño, el más antiguo e importante del fútbol chileno.

Ansiedad, ansiedad había por todos lados, jugadores, dirigentes, aficionados, periodistas, barras bravas, niños, mujeres, ancianos, desempleados, trabajólicos, obreros, empresarios... todos, absolutamente TODOS querían asistir al Estadio Lucio Fariña Fernández para presenciar el clásico más importante del fútbol chileno y también para alentar a sus respectivos equipos.

Es que este clásico tuvo de todo, partiendo por su preámbulo: el llanto de la contra por la restricción de entradas, la venta de estas con agotamiento de todos los tickets en la preventa en la Casa Oro y Cielo y de las 800 entradas destinadas para los hinchas porteños -después se sabría que en realidad esas 800 galerías y 200 preferenciales destinadas para la visita no se vendieron en media hora como salió en la prensa, sino hubo una repartija entre sus propios grupos de "conveniencia", dejando muy pocas para que las comprara el hincha común y corriente-.

Como condimento adicional estaba la famosa "L" dedicada por Carlos Muñoz a todo el pueblo Oro y Cielo en el partido Colo-Colo-Everton jugado tres fechas atrás, la cuál era una respuesta al ex-evertoniano Ezequiel Miralles, quien había realizado el mismo gesto hace algunos años vistiendo la camiseta alba en un partido contra los caturros. Pues bien la famosa "L" habría pasado al olvido, pero la prensa porteña se encargó de resaltarla, refregarla, destacarla y recordarla prácticamente todos los días desde aquel 7 de abril de 2013, lo que provocó que HASTA antes del partido la parcialidad verde hiciera suyo dicho gesto.

Por otra parte estaban los rendimientos de los equipos, los ruleteros venían con un paupérrimo rendimiento, obteniendo apenas una victoria en las últimas cinco fechas, siendo las tres últimas vergonzosas derrotas, mientras que el elenco vecino llegaba al clásico en calidad de favorito, con una racha de tres victorias consecutivas y con 5 puntos de ventaja en la tabla.

Pero como dije antes y como lo ha dicho todo el mundo, los clásicos son diferentes, es un partido aparte y el del sábado en Quillota definitivamente no fue la excepción.

Como le debe haber pasado a muchos, la noche anterior apenas dormí y lo único que quería era levantarme luego para tomar raudo rumbo a Quillota. Una gran cantidad de hinchas viajó a la ciudad de las paltas en una verdadera caravana Oro y Cielo desde Viña del Mar. Una vez adentro del estadio la efervescencia de ambas hinchadas se hacía sentir, sin embargo sería la parcialidad viñamarina comandada por la banda de Los del Cerro, la que se haría sentir finalmente en los noventa minutos, y esto no porque fueran mayoría por la distribución de entradas, sino porque pusieron el aguante, el aliento, la fiesta, la alegría y el carnaval versus la amargura porteña, y nuestros jugadores así lo sintieron.


El match
Los equipos a la cancha y el carnaval de LDC

Una vez comenzado el partido se podía sentir una cuota de nerviosismo, es en los primeros minutos donde ambos equipos empiezan a medir a su rival, se le pone a prueba con ciertas incursiones, se sacuden los equilibrios, en definitiva es el momento en que el cazador analiza a su presa. Un par de tiros libres cerca de nuestra área me hicieron recordar el partido contra Unión La Calera por lo que estaba al borde del infarto, luego un innecesario golpe de Ribery al portero Viana, me preocupó por lo tarjetero que puede llegar a ser el árbitro Osses.

Pero el partido se empezó a desenredar y fue en el minuto 18 cuando un arranque por la derecha del inspirado Ribery Muñoz en que superó en velocidad al defensa caturro, luego engachó y la cambió a la izquierda atrás para Emiliano Romero cómodamente fusilara al guardametas porteño. La euforia y la algarabía no se hicieron esperar y a Romero le salió del corazón el ya mencionado gesto de la "L" -después diría que ese gol se lo dedicó a su amigo Miralles-. La humillación de los vecinos comenzaba, pero esto no era todo, aun quedaba harto por jugar y por alentar.

Wanderers intentaba tomar el control del partido e iniciar algún tipo de ofensiva, pero se encontró en el medio con los solventes Fernando Saavedra y Coke Romo, quienes jugaron un partidazo, neutralizando el mediocampo caturro, quitando balones, generando y canalizando prácticamente todo el fútbol viñamarino. Romero ya se estaba soltando como "10" por lo que aportaba con un fútbol vistoso y alimentaba de buena forma a los atacantes; un inspirado Ángel Rojas se convertiría en el amo y señor del medio, participando en prácticamente todos los ataques ruleteros, acompañado de algunos "lujos" que sacaban aplausos de la hinchada. Adelante un sólido Barrios la aguantaba y piboteaba y Jota Muñoz tenía con serios problemas en la cadera a Schultz y Luna por el baile que les estaba dando.

Emerge el alemán

Así estaban las cosas, con Everton buscando el segundo tanto y Wanderers aun intentando entender qué fue lo que pasó en el primer gol, cuando se cobró tiro libre a favor de los viñamarinos en tres cuartos de cancha, pero casi en la línea lateral izquierda. Fue nuestro especialista en pelotas muertas Ángel Rojas que con soberbio centro la puso perfecta en la cabeza de un descolgado Alex von Schwedler que se elevó solo a lo Bam-bám Zamorano para inflar por segunda vez las mallas custodiadas por Viana. Corría el minuto 29 y el carnaval y por qué no decirlo, la tranquilidad, se apoderaban del sector 'Andes' -y de gran parte de la 'Preferencial'- del Lucio Fariña.

El resto del primer tiempo continuó de manera similar, con la latente amenaza del cuadro porteño por descontar, pero que al final ni siquiera fue amenaza, en gran parte gracias a nuestros centrales, el alemán y Chano Velásquez, que jugaron un partidazo, anulando por completo a los tanques Donoso y Salmerón, ganando todas por alto, por bajo, saliendo jugando o reventándola cuando correspondía. Everton continuó atacando, jugando como los dioses, intentando aumentar el marcador. Al término de la primera etapa Jota tuvo la gran oportunidad cuando quedó solo frente al portero vecino, pero hay que reconocer que Viana achicó muy bien y se perdió la oportunidad de ir a los vestuarios con un cómodo 3-0.

Ribery se consagra

Con la ventaja a nuestro favor, los ruleteros ingresaron el segundo tiempo a controlar el partido, aprovechándose de la desesperación de los vecinos, quienes apenas pudieron esbozar algunos ataques y abusaron de las faltas. Everton tuvo varias ocasiones en que podría haber extendido el marcador, pero las malas decisiones o la fortuna impedían que esto ocurriera. Fue en los 78' cuando Ribery perfectamente habilitado, se la llevó por la banda izquierda, logró pasar al defensor Luna que la trancó con pate'lana, y con soberbio tiro batió al guardametas porteño, consagrándose como gran figura del partido y de Everton, pues como ya nos tiene acostumbrados, aparece en los momentos importantes, como en aquel mítico 17 de marzo de 2009 en el Estadio Néstor Díaz Pérez, cuando convirtió el gol de la victoria en el primer triunfo chileno en Argentina por Copa Libertadores.
Celebración en el camarín Oro y Cielo
Foto: subida a Twitter por M. Cáceres

El resto del partido fue prácticamente un trámite, el defensor porteño Luna se fue expulsado por doble amarilla y los viñamarinos controlaron el balón en los minutos finales con la hinchada coreando "ole" cada vez que la tocaban. Sin duda fue una fiesta por donde se le mire y un clásico para recordar, a pesar de que fue jugado en un extraño campo neutral. El festejo de jugadores e hinchas no se hizo esperar y los gestos de la "L" dedicado a C. Muñoz y a los vecinos, aparecieron por doquier, en las tribunas, en los camarines y en las redes sociales, todo dentro de una sana rivalidad como debe ser.

Si bien Everton cumplió uno de los objetivos de este campeonato que era humillar al clásico rival, no podemos descuidarnos y desde ya Víctor Hugo debe empezar a preparar el partido en la heladera precordillerana.

domingo, 21 de abril de 2013

¿QUÉ PASA EVERTON?

Ángel Rojas descuenta para los Oro y Cielo desde los 12 pasos

Hace más de diez días que no escribía en este blog, de hecho quise hacerlo la semana pasada después del partido contra Unión La Calera, pero estaba tan caliente que dejé pasar un par de días y para entonces ya había “pasado la vieja”.

Ayer fui a La Cisterna a alentar a nuestro querido Everton junto a cientos de viñamarinos que fielmente, semana a semana seguimos y apoyamos al Oro y Cielo. Esta ocasión no fue la excepción y así fue como dos tercios del Estadio Municipal de La Cisterna vestíamos los colores de Viña del Mar, y apoyamos y cantamos los noventa minutos de juego, demostrando una vez más que esta hinchada alienta SIEMPRE, en las buenas y en las malas.

Además de ir apoyar, también fui con la esperanza -sin muchos fundamentos, pero esperanza al fin y al cabo- de que terminarían los malos resultados. Pues me equivoqué, tuvimos un primer tiempo muy similar al jugado con los caleranos, salvo porque al menos en esta ocasión la primera fase terminó igualada sin goles. Pero al igual que en el partido anterior se vio un equipo sin mucho convencimiento, sin intención, que salvo por un mano a mano de Petrolero con el portero palestino al final de la primera parte, los viñamarinos casi no llegaron al arco. De hecho si no es por nuestro capitán, ídolo, corazón, alma, gurú y semidios Gustavo Tulio Dalsasso, que se mandó sendos tapadones, podríamos haber finalizado dicha etapa con 2 ó 3 goles en contra.

En el complemento recibimos dos goles tempraneros, el primero tras una gran tapada de Dalsasso y que nada pudo hacer con el rebote, y el segundo con una llegada iniciada desde un saque lateral, lo que refleja un problema en nuestra defensa.

Después de eso, el equipo se prendió, la actitud fue otra, nos creamos oportunidades, especialmente bajo el tremendo motor que es Fernando Saavedra. Pero no fue suficiente, entró Ragusa, entró Romero (que me pareció bien que ingresara, pero creo que Víctor Hugo cometió un error al sacar a Saavedra), y sólo logramos descontar a través de un penal convertido por Ángel Rojas en el minuto 81. En los últimos diez minutos el elenco Oro y Cielo mostró su mejor juego, más por ganas que por fútbol, pero no serviría porque los tres puntos quedarían para el cuadro de colonia.

¿Qué pasa Everton? Tenemos el balón, pero no sirve sólo tenerlo, hay que atacar y con intensión, y cuando atacamos, muchas veces le pasan el balón al compañero en vez de rematar. Así ocurrió en el último partido en dos o tres ocasiones claras en que el atacante estando frente al arco, prefirió entregársela a otro en vez de chutear, y así ocurrió en las visitas al Santa Laura y al Monumental donde prácticamente no disparamos a la valla contraria.

¿Qué pasa Everton? Comenzamos el campeonato con una defensa muy sólida, como en años no la había visto, y ahora nos meten de a dos goles seguidos y más encima a los pocos minutos de haber comenzado el partido.

¿Qué pasa Everton? Los jugadores entraban a jugar con alegría y orgullosos vestían tus colores. Hoy quiero creer que aun conservan ese honor y ese orgullo, pero ya no se les ve la alegría al jugar y por el contrario en algunos -no en todos- se les nota un evidente desgano en la cancha.

¿Qué pasa Víctor Hugo Castañeda? que el remedio se está transformando en una enfermedad peor que la vivida en los potreros. ¿Qué todo el sufrimiento que tuvimos en los dos años en “la B” no fue suficiente? No sé qué pretendes que el equipo logre, no sé cómo trabajarás cada rival, no sé si le impregnarás del hambre de ganar a tus jugadores, pero en tus declaraciones demuestras mediocridad y pareciera que no estás asumiendo la responsabilidad de lo que está pasando. ¡Esto es EVERTON, nuestra "jerarquía” -como tanto te gusta mencionar- es la de pelear campeonatos, no la de luchar por la permanencia! 

Dalsasso declaró al finalizar el partido contra el cuadro de La Cisterna que “en el clásico hay que dar más que la vida” y es esa la actitud que esperamos de todo el equipo -y de su entrenador- el próximo sábado. El Clásico Porteño ya está encima y hay que ganarlo como sea. Sólo le pido a los jugadores que dejen todo en la cancha, y a la familia evertoniana que apoye más que nunca a nuestro equipo y que los malos resultados no los desalienten de ir al estadio.

miércoles, 3 de abril de 2013

EL “CAPO” SE ENCONTRÓ CON EL GIGANTE!


Everton rompió la mala racha de dos partidos perdidos al derrotar a uno de los punteros del campeonato, el autodenominado “capo de provincias”.
Foto: La Tercera


Si bien el partido no fue de alto nivel futbolístico, el cuadro Oro y Cielo entró con actitud a la cancha y de forma muy disciplinada logró doblegar a su inflado rival. En el primer tiempo resaltó la solidez de la defensa destacando la emergente figura del paraguayo Servín, que en el complemento se transformaría en el patrón de la zaga y en la figura del partido. La banda derecha fue la más débil con un complicado Moisés Vásquez que se afirmó en el segundo tiempo.

En el medio el gran Fernando Saavedra con Ángel Rojas y Coke Romo contuvieron los avances rancagüinos y se dedicaron a la generación del balón; la única posibilidad real que tuvimos en la primera fracción fue un potente tiro de Coke que rebotó en la defensa y que apenas logró desviar el portero Marín.

En la segunda mitad, los cambios introducidos por Víctor Hugo, le dieron frescura al mediocampo y al ataque, lo que finalmente permitió al paraguayo Barrios meterla de cabeza en un ángulo muy difícil para Marín. Ya en los descuentos, el mismo Barrios habilita de cabeza a Ribery Muñoz, quien tranquilamente sentencia el 2-0 final para los ruleteros.

Una hermosa fiesta sabatina enmarcada por los cánticos de Los del Cerro que se escucharon con fuerza durante todo el partido, demostrando que esta hinchada alienta SIEMPRE. No puedo dejar de mencionar la medida tomada por las autoridades, de entregarles todo el sector de Andes a la parcialidad huasa. ¿Por qué no los pusieron en el sector Pacífico Sur como sí se hizo con Cobreloa y Huachipato?

Ahora se viene Colo-Colo en el Monumental, esperemos que sea con público ya que los pueden sancionar por lo ocurrido el domingo en el Estadio Municipal de La Florida.

viernes, 29 de marzo de 2013

A GANARLE AL CAPO DE LOS POTREROS


Foto: Pasión de Cerro
Se terminó la fecha de eliminatorias (o clasificatorias) para el Mundial y al final Chile obtuvo sólo tres de los seis puntos que disputó, un resultado mediocre, pero al menos hay una cuota de esperanza porque se ganó después de cuatro fechas, y además jugando muy bien contra Uruguay.

Pero a nosotros nos interesa mucho más otro tema: nuestro querido Everton. Después de dos derrotas consecutivas nos toca un nuevo desafío, esta vez con uno de los punteros del campeonato, O’Higgins de Rancagua. Para esto Víctor Hugo ha tenido tiempo suficiente para preparar el plantel y sobretodo para analizar QUÉ fue lo que ocurrió la pasada fecha en Santa Laura.

La buena noticia es que ante los autodenominados “capos” de provincia, volverán Coke Romo y Ángel Rojas (aunque en el entrenamiento de ayer quedó con molestias y en tal caso entraría Dzreuvs que a mi juicio no anduvo mal en la masacre de Independencia).  Esperemos que el crá Fernando Saavedra haya recuperado su fútbol, así tendremos un mejor control del mediocampo (junto con Coke).

Entonces el elenco de todos los viñamarinos entraría con Dalsasso; Miranda, von Schwedler, Servín y Vásquez; Romo, Saavedra, Rojas (Dzreuvs) y Romero; Muñoz y Cáceres. El partido se disputará mañana sábado a las 15:30 hrs. en el Estadio Lucio Fariña Fernández de Quillota. Está en nosotros los hinchas, el demostrarle a estos huasos quién es el verdadero CAPO, así que todo Viña a llenar mañana el coliseo de Quillota.

¡Aguante ERFORÉE!