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miércoles, 20 de agosto de 2014

¿SE REPITE EL AÑO 2011?

Como bien saben ya van tres fechas del Campeonato de Primera B 2014/2015 y nuestro querido Everton lleva un rendimiento de 50% con un partido ganado, uno empatado y uno perdido, logrando 4 puntos sobre 9 (en puntos sería un rendimiento del 44%), y con una diferencia de gol de -1 (4 anotaciones a favor y 5 veces batida la valla defendida por Dalsasso).

Si hacemos el paralelismo con el Campeonato de Primera B de 2011, la situación no es muy distinta. Me imagino que la mayoría tiene claro por qué quiero hacer la comparación con 2011, pero si hay alguno que no lo tiene claro, el motivo es que ese año fue el primero de los dos años que estuvimos en Primera B, después de descender penosamente a finales de 2010.

Como decía, en aquel año Everton tenía tan sólo 3 puntos después de las tres primeras fechas, con dos partidos de visita y uno de local (ahora han sido dos de local y uno de visita). Los resultados se componían de una derrota de visita ante Magallanes por 2-1, una contundente victoria en Sausalito de 4-0 ante Antofagasta y una derrota también de 2-1 ante Coquimbo Unido en el Francisco Sánchez Rumoroso; es decir, 6 goles a favor y 4 en contra.

¿Cómo se estaban manejando las cosas en ese entonces? Antonio Bloise, al igual que ahora, era el presidente de la SADP y asumió el compromiso que se mantendría en el cargo al menos hasta que el club de todos los viñamarinos retornara a su sitial en Primera División, pues creía, era su obligación. Y efectivamente cumplió, después de dos temporadas en los potreros retornamos a Primera en aquel glorioso partido en el Ester Roa de Concepción ante la U. de Conce en noviembre de 2012.

Diego Osella era todavía el DT y si bien el equipo 2010 había sido diezmado, al igual que este año también se "invirtió" bastante en refuerzos, aunque muchos de ellos fueron apuestas. Ese año llegaron los argentinos Román Díaz, Marcos Pirchio y Carlos Vaca; el brasileño Fernando Alves Machado, y los nacionales Javier Parraguez, Alejandro Escalona y Diego González, y además retornaron al club Ángel Rojas, José Luis Muñoz, Marco Velásquez, Fidel Córdova y Roberto Reyes. (para ver los refuerzos de este año, hagan click aquí).

Como bien recordarán al elenco Oro y Cielo le fue muy mal en Apertura, finalizando antepenúltimo lugar y luego saldría campeón del Clausura, obteniendo el título más inútil de la historia, pues no se le pudo ganar la final de los dos campeones a Rangers, ni tampoco la liguilla de promoción a San Felipe. El técnico Osella no alcanzó a terminar el Apertura, siendo reemplazado por el Fantasma Figueroa.

El propósito de esta columna es tener presente la historia y no volver a repetir los errores del pasado. Tener figuras no es garantía de salir rápidamente de los potreros. Lo más importante es trabajar y trabajar duro y con una buena planificación a largo plazo que anticipe contingencias, en vez de ser reactivos como se ha visto en los últimos años. Vamos muchachos, con hambre de ganar!

#AguantE4E
@CrisBuonoCore

domingo, 19 de mayo de 2013

EVERTON REGRESA CON UN TRIUNFO EN SU ÚLTIMA VISITA DEL CAMPEONATO

La hinchada viñamarina alentando a sus colores

El club viñamarino visitó al cuadro itálico en el Estadio Municipal Bicentenario La Florida y se trajo los tres puntos para la ciudad jardín, después de cuatro visitas funestas a la capital. Con este resultado Everton suma 24 puntos afirmándose en el sexto lugar de la tabla y cuando queda sólo una fecha para que finalice el Campeonato de Transición 2013.

Viernes, la noche era fría y lluviosa, un pésimo horario para ir a ver fútbol (dispuesto por CDF), con tacos por todos lados pues al parecer los santiaguinos se ponen idiotas con la lluvia, pero aún así centenares de viñamarinos llegaron al Bicentenario La Florida a alentar al cuadro de los guata amarilla -aunque a esta altura ya son los pecho amarillo-, poniendo la fiesta, la alegría y el carnaval en un coliseo semivacío que apenas pasó las 1.200 personas.

Algunos veían en el papel a Audax como “un rival ganable”, personalmente tenía mis preocupaciones pues creo que juegan bastante bien aunque eso no se refleje en la tabla de posiciones, y por supuesto creía que había que tener mucho cuidado con algunas individualidades como el Pelado Sáez. Por suerte mis preocupaciones fueron sólo eso, y el elenco Oro y Cielo pudo ganar y manejar el partido sin mayores dificultades.

Comenzó el pleito con llegadas de ambas escuadras, lo que podría haberse traducido en un cotejo con muchos goles. Pero fue en un saque de Dalsasso a Vásquez, éste a su vez por la izquierda se la entrega a Nico Peñailillo que se la lleva por la banda para hacerle un pase al medio a Ponce quien en vez de rematar aprovecha a Ribery Muñoz que viene entrando por el medio, para con un soberbio remate, fusilar al meta tano. 1-0 y el furor se apoderaba de la galería norte.

A los 15’, apenas tres minutos después del gol vino un tiro de esquina de Ragusa que la puso perfectamente en la cabeza del trasandino Goux, quien aprovechando su altura la conectó inflando las redes por segunda vez en la fría noche capitalina. El resto de la primera etapa fue más calmada de revoluciones, con Everton manejando los tiempos y que salvo por un tiro libre de Audax que pegó en el palo y un remate de Sáez que apenas desvió con los dedos Dalsasso y quedó dando botecitos paseándose por nuestra portería hasta irse fuera, no hubo mayores ocasiones de gol.

En el complemento los ruleteros bajaron harto su nivel, con un cuadro itálico que fue creciendo poco a poco. Fue así como en el minuto 89 Carrasco puso el descuento de cabeza, previo a un mal rechazo con los puños del, a estas alturas, voleibolista Gustavo Dalsasso, quien jugó un partidazo tapando TODO, pero que se comió el gol en parte por abusar mucho del uso de los puños. El partido ya finalizaba, pero este gol sembró cierta incertidumbre de un posible empate. Sin embargo los viñamarinos aun tenían algo que decir y en la jugada siguiente, Romo se escapó por la derecha habilitando con un muy buen pase al recién ingresado Diego Barrios que remató al arco y hubo un rebote, pero al segundo intento logró el tercer gol asegurando el triunfo Oro y Cielo.

Buen triunfo, que da para pensar en los “que hubiera pasado si” en otros encuentros, pero  creo que no vale la pena calentarse la cabeza. Me gustó el hecho de que entramos a la cancha con un mediocampo conformado por puros canteranos, como también el hecho de que se vio un juego más suelto, con más alegría... no sé si la causa será el no jugarnos nada y que por lo mismo ya no hay presión. Finalmente quiero destacar la tremenda figura que es nuestro capitán Gustavo Dalsasso, jugó un partidazo, tapando todo lo que se aproximó al arco, siendo fundamental en mantener la diferencia y asegurar la victoria. Buena semana para el elenco de todos los viñamarinos.

martes, 30 de abril de 2013

SERÁ RECORDADO COMO EL CLÁSICO DE LA "L"

El elenco de todos los viñamarinos derrotó con un contundente 3-0 a su archirrival en una nueva edición del Clásico Porteño, el más antiguo e importante del fútbol chileno.

Ansiedad, ansiedad había por todos lados, jugadores, dirigentes, aficionados, periodistas, barras bravas, niños, mujeres, ancianos, desempleados, trabajólicos, obreros, empresarios... todos, absolutamente TODOS querían asistir al Estadio Lucio Fariña Fernández para presenciar el clásico más importante del fútbol chileno y también para alentar a sus respectivos equipos.

Es que este clásico tuvo de todo, partiendo por su preámbulo: el llanto de la contra por la restricción de entradas, la venta de estas con agotamiento de todos los tickets en la preventa en la Casa Oro y Cielo y de las 800 entradas destinadas para los hinchas porteños -después se sabría que en realidad esas 800 galerías y 200 preferenciales destinadas para la visita no se vendieron en media hora como salió en la prensa, sino hubo una repartija entre sus propios grupos de "conveniencia", dejando muy pocas para que las comprara el hincha común y corriente-.

Como condimento adicional estaba la famosa "L" dedicada por Carlos Muñoz a todo el pueblo Oro y Cielo en el partido Colo-Colo-Everton jugado tres fechas atrás, la cuál era una respuesta al ex-evertoniano Ezequiel Miralles, quien había realizado el mismo gesto hace algunos años vistiendo la camiseta alba en un partido contra los caturros. Pues bien la famosa "L" habría pasado al olvido, pero la prensa porteña se encargó de resaltarla, refregarla, destacarla y recordarla prácticamente todos los días desde aquel 7 de abril de 2013, lo que provocó que HASTA antes del partido la parcialidad verde hiciera suyo dicho gesto.

Por otra parte estaban los rendimientos de los equipos, los ruleteros venían con un paupérrimo rendimiento, obteniendo apenas una victoria en las últimas cinco fechas, siendo las tres últimas vergonzosas derrotas, mientras que el elenco vecino llegaba al clásico en calidad de favorito, con una racha de tres victorias consecutivas y con 5 puntos de ventaja en la tabla.

Pero como dije antes y como lo ha dicho todo el mundo, los clásicos son diferentes, es un partido aparte y el del sábado en Quillota definitivamente no fue la excepción.

Como le debe haber pasado a muchos, la noche anterior apenas dormí y lo único que quería era levantarme luego para tomar raudo rumbo a Quillota. Una gran cantidad de hinchas viajó a la ciudad de las paltas en una verdadera caravana Oro y Cielo desde Viña del Mar. Una vez adentro del estadio la efervescencia de ambas hinchadas se hacía sentir, sin embargo sería la parcialidad viñamarina comandada por la banda de Los del Cerro, la que se haría sentir finalmente en los noventa minutos, y esto no porque fueran mayoría por la distribución de entradas, sino porque pusieron el aguante, el aliento, la fiesta, la alegría y el carnaval versus la amargura porteña, y nuestros jugadores así lo sintieron.


El match
Los equipos a la cancha y el carnaval de LDC

Una vez comenzado el partido se podía sentir una cuota de nerviosismo, es en los primeros minutos donde ambos equipos empiezan a medir a su rival, se le pone a prueba con ciertas incursiones, se sacuden los equilibrios, en definitiva es el momento en que el cazador analiza a su presa. Un par de tiros libres cerca de nuestra área me hicieron recordar el partido contra Unión La Calera por lo que estaba al borde del infarto, luego un innecesario golpe de Ribery al portero Viana, me preocupó por lo tarjetero que puede llegar a ser el árbitro Osses.

Pero el partido se empezó a desenredar y fue en el minuto 18 cuando un arranque por la derecha del inspirado Ribery Muñoz en que superó en velocidad al defensa caturro, luego engachó y la cambió a la izquierda atrás para Emiliano Romero cómodamente fusilara al guardametas porteño. La euforia y la algarabía no se hicieron esperar y a Romero le salió del corazón el ya mencionado gesto de la "L" -después diría que ese gol se lo dedicó a su amigo Miralles-. La humillación de los vecinos comenzaba, pero esto no era todo, aun quedaba harto por jugar y por alentar.

Wanderers intentaba tomar el control del partido e iniciar algún tipo de ofensiva, pero se encontró en el medio con los solventes Fernando Saavedra y Coke Romo, quienes jugaron un partidazo, neutralizando el mediocampo caturro, quitando balones, generando y canalizando prácticamente todo el fútbol viñamarino. Romero ya se estaba soltando como "10" por lo que aportaba con un fútbol vistoso y alimentaba de buena forma a los atacantes; un inspirado Ángel Rojas se convertiría en el amo y señor del medio, participando en prácticamente todos los ataques ruleteros, acompañado de algunos "lujos" que sacaban aplausos de la hinchada. Adelante un sólido Barrios la aguantaba y piboteaba y Jota Muñoz tenía con serios problemas en la cadera a Schultz y Luna por el baile que les estaba dando.

Emerge el alemán

Así estaban las cosas, con Everton buscando el segundo tanto y Wanderers aun intentando entender qué fue lo que pasó en el primer gol, cuando se cobró tiro libre a favor de los viñamarinos en tres cuartos de cancha, pero casi en la línea lateral izquierda. Fue nuestro especialista en pelotas muertas Ángel Rojas que con soberbio centro la puso perfecta en la cabeza de un descolgado Alex von Schwedler que se elevó solo a lo Bam-bám Zamorano para inflar por segunda vez las mallas custodiadas por Viana. Corría el minuto 29 y el carnaval y por qué no decirlo, la tranquilidad, se apoderaban del sector 'Andes' -y de gran parte de la 'Preferencial'- del Lucio Fariña.

El resto del primer tiempo continuó de manera similar, con la latente amenaza del cuadro porteño por descontar, pero que al final ni siquiera fue amenaza, en gran parte gracias a nuestros centrales, el alemán y Chano Velásquez, que jugaron un partidazo, anulando por completo a los tanques Donoso y Salmerón, ganando todas por alto, por bajo, saliendo jugando o reventándola cuando correspondía. Everton continuó atacando, jugando como los dioses, intentando aumentar el marcador. Al término de la primera etapa Jota tuvo la gran oportunidad cuando quedó solo frente al portero vecino, pero hay que reconocer que Viana achicó muy bien y se perdió la oportunidad de ir a los vestuarios con un cómodo 3-0.

Ribery se consagra

Con la ventaja a nuestro favor, los ruleteros ingresaron el segundo tiempo a controlar el partido, aprovechándose de la desesperación de los vecinos, quienes apenas pudieron esbozar algunos ataques y abusaron de las faltas. Everton tuvo varias ocasiones en que podría haber extendido el marcador, pero las malas decisiones o la fortuna impedían que esto ocurriera. Fue en los 78' cuando Ribery perfectamente habilitado, se la llevó por la banda izquierda, logró pasar al defensor Luna que la trancó con pate'lana, y con soberbio tiro batió al guardametas porteño, consagrándose como gran figura del partido y de Everton, pues como ya nos tiene acostumbrados, aparece en los momentos importantes, como en aquel mítico 17 de marzo de 2009 en el Estadio Néstor Díaz Pérez, cuando convirtió el gol de la victoria en el primer triunfo chileno en Argentina por Copa Libertadores.
Celebración en el camarín Oro y Cielo
Foto: subida a Twitter por M. Cáceres

El resto del partido fue prácticamente un trámite, el defensor porteño Luna se fue expulsado por doble amarilla y los viñamarinos controlaron el balón en los minutos finales con la hinchada coreando "ole" cada vez que la tocaban. Sin duda fue una fiesta por donde se le mire y un clásico para recordar, a pesar de que fue jugado en un extraño campo neutral. El festejo de jugadores e hinchas no se hizo esperar y los gestos de la "L" dedicado a C. Muñoz y a los vecinos, aparecieron por doquier, en las tribunas, en los camarines y en las redes sociales, todo dentro de una sana rivalidad como debe ser.

Si bien Everton cumplió uno de los objetivos de este campeonato que era humillar al clásico rival, no podemos descuidarnos y desde ya Víctor Hugo debe empezar a preparar el partido en la heladera precordillerana.

miércoles, 3 de abril de 2013

EL “CAPO” SE ENCONTRÓ CON EL GIGANTE!


Everton rompió la mala racha de dos partidos perdidos al derrotar a uno de los punteros del campeonato, el autodenominado “capo de provincias”.
Foto: La Tercera


Si bien el partido no fue de alto nivel futbolístico, el cuadro Oro y Cielo entró con actitud a la cancha y de forma muy disciplinada logró doblegar a su inflado rival. En el primer tiempo resaltó la solidez de la defensa destacando la emergente figura del paraguayo Servín, que en el complemento se transformaría en el patrón de la zaga y en la figura del partido. La banda derecha fue la más débil con un complicado Moisés Vásquez que se afirmó en el segundo tiempo.

En el medio el gran Fernando Saavedra con Ángel Rojas y Coke Romo contuvieron los avances rancagüinos y se dedicaron a la generación del balón; la única posibilidad real que tuvimos en la primera fracción fue un potente tiro de Coke que rebotó en la defensa y que apenas logró desviar el portero Marín.

En la segunda mitad, los cambios introducidos por Víctor Hugo, le dieron frescura al mediocampo y al ataque, lo que finalmente permitió al paraguayo Barrios meterla de cabeza en un ángulo muy difícil para Marín. Ya en los descuentos, el mismo Barrios habilita de cabeza a Ribery Muñoz, quien tranquilamente sentencia el 2-0 final para los ruleteros.

Una hermosa fiesta sabatina enmarcada por los cánticos de Los del Cerro que se escucharon con fuerza durante todo el partido, demostrando que esta hinchada alienta SIEMPRE. No puedo dejar de mencionar la medida tomada por las autoridades, de entregarles todo el sector de Andes a la parcialidad huasa. ¿Por qué no los pusieron en el sector Pacífico Sur como sí se hizo con Cobreloa y Huachipato?

Ahora se viene Colo-Colo en el Monumental, esperemos que sea con público ya que los pueden sancionar por lo ocurrido el domingo en el Estadio Municipal de La Florida.