Mostrando entradas con la etiqueta uc. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta uc. Mostrar todas las entradas

lunes, 6 de mayo de 2013

NADA NUEVO EN LA HELADERA PRECORDILLERANA

Foto: www.soychile.cl
Tras la euforia al derrotar a nuestro hijo en el Clásico Porteño, el club más grande de la región de Valparaíso debía volver al rigor de este Campeonato de Transición y preparar el partido contra uno de los aspirantes al título: el eterno segundón de Chile, la Universidad Católica.

Todo indicaba una recuperación, un retorno al buen rumbo que habíamos tenido al comienzo de este torneo, sin embargo como ya parece una tradición, al elenco de todos los viñamarinos SIEMPRE le cuesta el doble. A la larga lista de lesionados se sumaron Saavedra y Romo, pilares fundamentales del mediocampo y del último triunfo ante los vecinos, más otros, lo que implicó que para el partido ante los santiaguinos Castañeda sólo pudiera convocar a 17 jugadores en vez de los 18 que por reglamento están permitidos.

Sobre el partido en sí no tengo mucho que decir, o mejor dicho no tengo nada nuevo que decir comparado con las últimas fechas -excluyendo al clásico-, quizás sí puedo mencionar que el resultado y el trámite del partido eran más predecibles que contra otros rivales "más abordables" como Unión La Calera o Palestino. ¿Creen que estoy como Víctor Hugo hablando de la "jerarquía" de los equipos? No, para nada, los cruzados son un equipo tan ganable -o "perdible"- como cualquier otro, pero en esta ocasión nos presentamos ante una UC con un plantel mucho mayor -en cantidad- al de Everton que más encima se estaba jugando la punta, comparado con nosotros que apenas pudimos armar un equipo dada la cantidad de lesionados y que además, no nos estábamos jugando mucho -dudo mucho que descendamos en este torneo, a pesar de que matemáticamente aún es posible-.

Ustedes creerán que con esto estoy justificando a nuestro técnico, pero no es así, simplemente trato de ser realista, aunque me cueste y no me guste. En todo caso con esto no estoy quitando de responsabilidad a Víctor Hugo, tiene que responder por algunas cosas, por ejemplo por qué en el primer tiempo ingresó un Everton tan timorato y respetuoso del rival, versus un segundo tiempo con más intensión y agresividad.

Vamos al partido, Everton ingresó muy tímido y a la expectativa de lo que hiciera el rival. Ya a los diez minutos nos convertían el primer gol, una vez más a partir de un tiro libre... ¿qué pasa que somos tan vulnerables con tiros o jugadas nacidas de pelota muerta? Luego del gol vino una REACCIÓN -era que no, pero suele pasar lo mismo: reaccionamos en vez de tomar la iniciativa- y emparejó el partido con interesantes ataques comandados por Jota Muñoz, uno de los mejores del elenco Oro y Cielo, sin embargo en vez de la igualdad vendría el 2-0 en una jugada que sacó a la luz graves falencias defensivas. Después del segundo gol, el partido se volvió aburrido con muy pocas llegadas por parte de ambos equipos.

En el complemento nos cambiaron a los viñamarinos y cual aluvión se fueron encima de la portería custodiada por Toselli con varias llegadas en pocos minutos, destacando el palo de Barrios y el tiro de Rojas que fue detenido en la línea por un defensor cruzado. Sin embargo ese ímpetu inicial del segundo tiempo poco a poco iría menguando y a la vez sería neutralizado por los locales, lo que significó que los minutos finales fueran de mucho toque y pocas llegadas, sentenciando así un frío y cómodo 2-0 en favor de los capitalinos, reviviendo una vez más a un muerto -antes revivimos al cacique-. La oportunidad de vengar el 5-0 de 2010 se perdió, al menos hasta una próxima ocasión.

Tal como mencioné antes, ¿qué pasa con esos "cambios" de equipo de un tiempo a otro? ¿Por qué se aprecia que hay un excesivo respeto hacia el rival y no se puede entrar de la misma forma que contra Wanderers? Hilando más fino, pareciera ser que nuestra mayor debilidad está en las bandas, ya que la mayoría de los ataques rivales ingresan por ahí. Por otra parte y sin desmerecer a los que ingresaron, se echa de menos a Romo y a Saavedra, dan solidez en el medio, generan fútbol y además permiten que Ángel Rojas juegue como volante ofensivo, función que para mi gusto desempeña mucho mejor que la de contención.

Quedan tres fechas y nueve puntos por disputar, dos partidos de local -Rangers e Iquique- y una visita al Municipal de La Florida ante Audax. No quiero mencionar lo del objetivo de los 21 puntos para no descender -nos faltan sólo tres-, pero creo que es un DEBER de este club terminar este campeonato de la mejor manera posible, aunque no peleemos por el título o por un cupo a un torneo internacional, y eso implica ganar sí o sí los tres partidos que nos quedan. Es que no imagino que Castañeda pueda tener otra visión -espero no equivocarme-. Ante tanto lesionado -ahora se sumó Miranda- y suspendido por acumulación de amarillas, está difícil armar un once, por lo que quizás sería momento de levantarle el castigo a Peñailillo. Como dijo el técnico, "él sabe lo que hizo y no la puede tener gratis", pero pienso que ya aprendió la lección -espero- y creo que tiene hartas ganas de jugar para enmendar lo anterior. No digo que Nico sea nuestro salvador, pero debe tener hambre y hay que aprovechar eso, sobretodo con la complicada contingencia que hay. Veremos qué pasa durante la semana.

sábado, 23 de marzo de 2013

DOBLE VERGÜENZA EN ANTOFAGASTA


Hace poco rato terminó el partido de la Roja de todos contra Perú, Chile jugó bien, especialmente en el primer tiempo, pero los goles que nos perdimos, los penales no cobrados, los extraños cambios de Don Sampa y el (in)oportuno gol de Farfán, nos dejaron sin los puntos. Ahora nos toca contra los charrúas en Santiago, difícil. Esperemos que Chile (sin Alexis) salga a ganar y nos muestre más de ese primer tiempo con Perú, pero esta vez con goles.
Foto: Terra.cl / Agencia UNO

Cambiando de tema, el miércoles pasado se reinauguró el Estadio Regional de Antofagasta, hoy Estadio Regional Calvo y Bascuñán, en honor a Alberto Calvo y Miguel Bascuñán, gestores de la construcción de este recinto para que fuera subsede del Mundial de 1962 -objetivo que finalmente no se cumplió a pesar de su edificación-.

Su remodelación tuvo un costo de $8.800 millones aproximadamente (un poco menos que el presupuesto destinado para Sausalito), financiado por el gobierno (45%), la Fundación Minera Escondida (32%) y la municipalidad (23%), y su aforo quedó en algo más de 21 mil personas. Por las imágenes que he visto, el estadio quedó espectacular, techado, con butacas que “dibujan” el puma del escudo del CDA... Antofagasta debiera estar orgullosa del estadio que tiene su ciudad y espero que lo atesoren y cuiden. Sin dudas será una buena plaza para ir a ver al ERFORÉE.

¿Y dónde está la vergüenza? Bueno que para su inauguración se programó como partido de fondo U. Católica - Colo-Colo, mientras que el CDA jugaría el partido preliminar contra el América de Cali. Ustedes dirán “sí, pero igual Antofagasta lo VA a inaugurar”, así es, pero el estadio claramente no se va a llenar con hinchas albicelestes, sino que el grueso del público serán seguidores de los clubes capitalinos.

Ni siquiera me voy a referir al hecho de que finalmente fueron los santiaguinos los que inauguraron el estadio, ya que por un retraso del vuelo, los colombianos llegaron tarde y los Pumas terminaron midiéndose con los cafeteros como a las 2 am.

Yo no sé si la organización tendrá un complejo provinciano o qué. Pero claramente NO era necesario invitar a clubes santiaguinos a la inauguración de TU estadio, la fiesta la puede armar perfectamente el club local con su hinchada.

En el título hablo de dos vergüenzas, la otra por supuesto es el comportamiento de los flaites de Colo-Colo, que por supuesto se dedicaron a destruir butacas y a “marcar” las instalaciones del estadio NUEVO. Yo soy hincha, pero cuido los estadios, aunque sea el de mi rival; si andamos destruyendo todo y comportándonos como salvajes, mejor no hagamos estadios y juguemos en potreros de tierra. ¡Hay que respetar el esfuerzo de otros!

Yo espero que para el reestreno en sociedad de Sausalito el próximo año, se prepare una fiesta que sea completamente Oro y Cielo, que sea un carnaval como sabemos hacerlo. Si se busca un rival nacional, creo que la opción sería un clásico porteño, pero sino, una buena alternativa sería invitar a nuestro homónimo de Liverpool a jugar el “partido de vuelta” pendiente desde 2010. Espero que la Municipalidad de Viña del Mar y la directiva de la SADP tomen en cuenta lo que digo y no cometan tamaño ERROR como en Antofagasta. Aún tienen tiempo para planificar -y de paso incluir en el proyecto que las butacas de Sausalito “dibujen” el escudo de Everton-.

martes, 19 de marzo de 2013

¡HUMILLADOS EN LA CANCHA, PERO JAMÁS EN LAS GRADAS!


Sábado, el reloj marcaba las 8:30 de la tarde, la noche ya había caído y un helado viento corría por el coliseo ubicado entre las calles El Guanaco y Huánuco. No podía ser de otra forma ya que es la tónica del congelador del barrio Independencia. Sin embargo en la galería Atilio Cremaschi ubicada en el sector norte del estadio, había calidez, alegría, pasión, canciones y mucho, mucho aguante: era la barra de Viña del Mar, que como siempre estaba ahí incondicional, alentando al equipo de todos los viñamarinos. 

Expectativas habían muchas, ya sea infladas por la prensa o por nosotros mismos los hinchas, pero éstas se esfumaron a los pocos minutos de haber comenzado el pleito, pues el equipo del Coto Sierra nos dio un balde de agua fría de tal magnitud, que no había sentido algo así desde aquel penoso 6-2 contra las Chivas de Guadalajara en 2009 (ya sé que con la UC perdimos 5-0 en 2010, pero hablo de la magnitud del golpe).

En los primeros minutos tuvimos unos aprontes interesantes, con buen juego colectivo, pero sin peligro para la valla custodiada por Sánchez, sin embargo el primer golpe lo recibimos tempranamente con un pepazo de Rubio. El gol nos afectó, pero aun así Everton intentó levantar e ir a buscar la ansiada igualdad, pero sólo 15 minutos después Ampuero ponía las cosas 2-0 y el cuadro viñamarino se desinfló definitivamente. A esto se le sumó un tercer gol que rebotó en un defensa y que dejó a Dalsasso parado, y la expulsión de Velásquez... excelente forma para terminar un primer tiempo.

Ingresó Servín para poner orden atrás y Dzeruvs -¡todavía no sé cómo pronunciarlo!- para intentar dar más potencia ofensiva, pero todo fue en vano, recibimos dos goles más (que podrían haber sido varios más) y salvo una chilena de von Schwedler -un defensa- en los últimos minutos, Everton simplemente NO llegó al arco hispano.

Como hincha uno queda meditando si efectivamente le diste todo el aliento al equipo, si cumpliste con todas las cábalas y ritos para no perder, si ese día te pusiste la camiseta ganadora y no la camiseta jetta, o quizás fue el nombre de la galería -Atilio Cremaschi- lo que nos penó, como lo hizo ese jugador en el lejano 1951 cuando convirtió el cuarto gol en el 2-4 con que perdió Everton contra la UE en nuestro Estadio El Tranque prácticamente dejándonos fuera de la final y de paso, vengándose por la primera estrella Oro y Cielo obtenida el año anterior en la tercera final ante 50 mil evertonianos en el Estadio Nacional con gol de nuestro máximo ÍDOLO Don René Meléndez!

Pero no, el problema no estuvo en nosotros los hinchas, todo lo contrario, fuimos LO RESCATABLE ya que estuvimos apoyando y poniendo el aguante durante todo el partido, no así los panaderos que ni se escucharon, salvo cuando metían goles. Esto se sintió así en el estadio y también en el CDF (por lo que me contaron... aunque alguno podría argumentar que eso es relativo porque manejan los audios).

Algo pasó que el equipo estuvo bajo -¡desde hace cuatro fechas que lo está!-, y no quiero entrar a analizar jugador por jugador porque eso ya lo han hecho de sobra los expertos, los periodistas en los medios y también los hinchas en Pasión de Cerro; Víctor Hugo NO hizo un análisis del partido en sus declaraciones, pero espero que lo haga a puertas cerradas con los jugadores.

Ahora sólo queda esperar dos semanas hasta la próxima fecha contra O’Higgins, tiempo adecuado ya que en teoría podrán recuperarse varios jugadores que estaban lesionados, como el Negro Silva, y así disponer de más cartas para los próximos encuentros. Lo importante es que lo jugadores deben entrar a la cancha concentrados y sobretodo dejando el CORAZÓN y el alma en ella.