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domingo, 21 de abril de 2013

¿QUÉ PASA EVERTON?

Ángel Rojas descuenta para los Oro y Cielo desde los 12 pasos

Hace más de diez días que no escribía en este blog, de hecho quise hacerlo la semana pasada después del partido contra Unión La Calera, pero estaba tan caliente que dejé pasar un par de días y para entonces ya había “pasado la vieja”.

Ayer fui a La Cisterna a alentar a nuestro querido Everton junto a cientos de viñamarinos que fielmente, semana a semana seguimos y apoyamos al Oro y Cielo. Esta ocasión no fue la excepción y así fue como dos tercios del Estadio Municipal de La Cisterna vestíamos los colores de Viña del Mar, y apoyamos y cantamos los noventa minutos de juego, demostrando una vez más que esta hinchada alienta SIEMPRE, en las buenas y en las malas.

Además de ir apoyar, también fui con la esperanza -sin muchos fundamentos, pero esperanza al fin y al cabo- de que terminarían los malos resultados. Pues me equivoqué, tuvimos un primer tiempo muy similar al jugado con los caleranos, salvo porque al menos en esta ocasión la primera fase terminó igualada sin goles. Pero al igual que en el partido anterior se vio un equipo sin mucho convencimiento, sin intención, que salvo por un mano a mano de Petrolero con el portero palestino al final de la primera parte, los viñamarinos casi no llegaron al arco. De hecho si no es por nuestro capitán, ídolo, corazón, alma, gurú y semidios Gustavo Tulio Dalsasso, que se mandó sendos tapadones, podríamos haber finalizado dicha etapa con 2 ó 3 goles en contra.

En el complemento recibimos dos goles tempraneros, el primero tras una gran tapada de Dalsasso y que nada pudo hacer con el rebote, y el segundo con una llegada iniciada desde un saque lateral, lo que refleja un problema en nuestra defensa.

Después de eso, el equipo se prendió, la actitud fue otra, nos creamos oportunidades, especialmente bajo el tremendo motor que es Fernando Saavedra. Pero no fue suficiente, entró Ragusa, entró Romero (que me pareció bien que ingresara, pero creo que Víctor Hugo cometió un error al sacar a Saavedra), y sólo logramos descontar a través de un penal convertido por Ángel Rojas en el minuto 81. En los últimos diez minutos el elenco Oro y Cielo mostró su mejor juego, más por ganas que por fútbol, pero no serviría porque los tres puntos quedarían para el cuadro de colonia.

¿Qué pasa Everton? Tenemos el balón, pero no sirve sólo tenerlo, hay que atacar y con intensión, y cuando atacamos, muchas veces le pasan el balón al compañero en vez de rematar. Así ocurrió en el último partido en dos o tres ocasiones claras en que el atacante estando frente al arco, prefirió entregársela a otro en vez de chutear, y así ocurrió en las visitas al Santa Laura y al Monumental donde prácticamente no disparamos a la valla contraria.

¿Qué pasa Everton? Comenzamos el campeonato con una defensa muy sólida, como en años no la había visto, y ahora nos meten de a dos goles seguidos y más encima a los pocos minutos de haber comenzado el partido.

¿Qué pasa Everton? Los jugadores entraban a jugar con alegría y orgullosos vestían tus colores. Hoy quiero creer que aun conservan ese honor y ese orgullo, pero ya no se les ve la alegría al jugar y por el contrario en algunos -no en todos- se les nota un evidente desgano en la cancha.

¿Qué pasa Víctor Hugo Castañeda? que el remedio se está transformando en una enfermedad peor que la vivida en los potreros. ¿Qué todo el sufrimiento que tuvimos en los dos años en “la B” no fue suficiente? No sé qué pretendes que el equipo logre, no sé cómo trabajarás cada rival, no sé si le impregnarás del hambre de ganar a tus jugadores, pero en tus declaraciones demuestras mediocridad y pareciera que no estás asumiendo la responsabilidad de lo que está pasando. ¡Esto es EVERTON, nuestra "jerarquía” -como tanto te gusta mencionar- es la de pelear campeonatos, no la de luchar por la permanencia! 

Dalsasso declaró al finalizar el partido contra el cuadro de La Cisterna que “en el clásico hay que dar más que la vida” y es esa la actitud que esperamos de todo el equipo -y de su entrenador- el próximo sábado. El Clásico Porteño ya está encima y hay que ganarlo como sea. Sólo le pido a los jugadores que dejen todo en la cancha, y a la familia evertoniana que apoye más que nunca a nuestro equipo y que los malos resultados no los desalienten de ir al estadio.