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miércoles, 3 de abril de 2013

SE ENCIENDE EL CLÁSICO PORTEÑO


Foto: SW 0-2 EVERTON 10/Jul/2011 Copa Chile
www.everforever.cl
Ya estamos en abril y quedan pocas semanas para el ansiado Clásico Porteño, el más antiguo y con más tradición de los clásicos del fútbol chileno, que cumple 97 años desde su primera edición en 1916.

Las circunstancias actuales harán del clásico uno poco usual, esto porque ninguno de los dos equipos tiene estadio ya que están siendo remodelados, por lo que ambos están actuando de local en un estadio de emergencia: el Lucio Fariña Fernández de Quillota, el cual como bien sabemos, tiene poco aforo (menos de 8 mil personas y además normalmente la Gobernación autoriza 6500 espectadores como máximo) y lamentablemente posee sólo UNA galería.

Hasta hace unos días yo creía que era mejor opción realizar el clásico del 27 de abril, en el Estadio Santa Laura en Santiago, por ser neutral, uno de los mejores de Chile y porque no tendríamos el gran problema del aforo de Quillota (en el coliseo de Independencia entran 22 mil personas aproximadamente). Así podríamos disfrutar de todos los condimentos del clásico: un buen partido de fútbol, emociones al límite, la fiesta y los cánticos con que aportan las hinchadas para crear un ambiente único (todo esto claro, en un marco civilizado y en que no haya violencia).

¿Entonces por qué NO en Santa Laura? Simple, porque queda en Santiago. Ya por el hecho de jugar en Quillota estamos promediando menos público que en los últimos años en Sausalito, y lo mismo le ha ocurrido al conjunto porteño que también está ejerciendo de local provisoriamente en ese reducto. Ir a Quillota desde Viña o desde Valparaíso implica al menos desembolsar $2.500.- Si pensamos en ir a Santiago, el gasto aumenta a más del doble. Hace poco Everton jugó de visita contra Unión Española, y S. Wanderers jugó en Santiago contra Colo-Colo y la UC; en los tres casos, los cuadros de la Región de Valparaíso no llevaron más de 1.000 - 1.500 personas -y estoy siendo optimista-.

Ustedes me dirán, “sí, pero un clásico es distinto”. Sí efectivamente lo es y estoy seguro que van a ir más personas, ¿pero cuántos más?, ¿un 50% más, el doble, el triple? Supongamos que ambas hinchadas llevan el doble de gente comparado con un partido “normal” en Santiago, es decir, llevarían entre 2.000 y 3.000 personas, lo que nos dará un total entre 4 mil y 6 mil asistentes (además no se está disputando un título entonces estamos lejos de llevar 50 mil personas como lo hicimos en la final de 1950). Con estas cifras, entonces conviene jugar en Quillota ya que el aforo da para esa cantidad.

Tampoco podemos decir que los últimos clásicos han sido muy masivos, aquí las asistencias: 11/Abr/2010, Camp. Apertura, Playa Ancha 9.504 espectadores; 23/Oct/2010, Camp. Clausura, Sausalito 7.813 espectadores; 10/Jul/2011, Copa Chile, Playa Ancha 5.964 espectadores; y 24/Jul/2011, Copa Chile, Sausalito 4.135 espectadores, todos jugados en fin de semana y con buen horario. Es cierto que Copa Chile motiva menos que el Campeonato Nacional y que en el último partido hubo fuerte restricción de las autoridades por temas de “seguridad”, pero de todas formas hay que considerarlo, especialmente este año que estamos en una “situación de emergencia”.

Por eso prefiero el Lucio Fariña aunque sea un reducto con poco aforo. Ahora si me garantizan que viajarán a Santiago 12 mil hinchas evertonianos (y una cantidad cercana de nuestros rivales), entonces vamos, hagámoslo en Santa Laura y tendríamos un clásico como no se ve en años, pero eso hoy por hoy es un sueño.

Esta semana El Mercurio de Valparaíso encendió aun más la polémica al publicar en su portada: “Clásico. Everton entregará 325 entradas para wanderinos” tras entrevista a nuestro presidente, Juan Pablo Salgado. La contra ha llorado, ha amenazado, ha insultado a Salgado, incluso con algunas incitaciones violentistas... todo porque algunos se quedarán sin asistir al clásico.

Yo estoy en contra de la restricción de entradas para la visita, nunca me ha gustado, como no me gustó cuando la UC nos dio sólo 200 entradas para la última fecha de 2010, en la que más encima nos jugábamos la permanencia en Primera. Pero esta es una situación extraordinaria al no tener estadio (¿recuerdan? Quillota tiene poca capacidad y sólo UNA galería), por lo que en este caso se puede justificar la medida del timonel Oro y Cielo.

“¡Pero es que se pierde el ambiente de clásico!” Sí, totalmente de acuerdo, yo también prefiero un clásico con dos hinchadas que demuestran su rivalidad con cánticos (también con bombos, lienzos, fuegos artificiales... pero eso ya lo mató Cristián Barra y cía.) y con el aliento a sus respectivos equipos, pero como este es un año anormal, creo que hay a adaptarse a la situación.

Yo creo que la directiva viñamarina tenía dos alternativas: favorecer el espectáculo del clásico, liberando la venta de entradas, o favorecer a nuestra gente. Optaron por la segunda. Imagínense que no restringen las entradas y van a Quillota 50 y 50 o van 60% de Everton y 40% de los vecinos, mucha de nuestra gente va a querer ir y se va a quedar afuera, entonces la lógica que CREO que se aplicó fue: "prefiero que quede más gente afuera de SW que de Everton". Quizás podrían evaluar asignarles un número mayor de entradas por el bien del clásico, pero eso depende de los dirigentes.

No vuelvan a pensar en Santa Laura ya que va a quedar gente afuera; al clásico irán 6 MIL personas si es en Santiago o en Quillota, la diferencia es que si es en la capital, SÓLO querrán ir esas 6 mil, mientras que si es en Quillota, querrán ir más de 6 mil, pero algunos quedarán afuera por la restricción de las autoridades y del aforo del estadio.

Sé que hoy he sido muy racional, con mucha cifra y he tratado de ser imparcial, cosa que me carga cuando se trata de fútbol y sobretodo de Everton, pero creo que en esta ocasión es necesario, para entender la contingencia, antes de crucificar a alguien. Si para el clásico de vuelta, la dirigencia caturra tomara la misma decisión, al menos yo lo entendería por todo lo anterior descrito. Lafrentz declaró a El Mercurio que “si ellos hubieran sido los anfitriones, nos habrían entregado un 40% de las entradas”. Es una decisión tan respetable como la de Salgado, vamos a ver si mantiene su postura cuando a ellos les toque ser locales.

viernes, 29 de marzo de 2013

A GANARLE AL CAPO DE LOS POTREROS


Foto: Pasión de Cerro
Se terminó la fecha de eliminatorias (o clasificatorias) para el Mundial y al final Chile obtuvo sólo tres de los seis puntos que disputó, un resultado mediocre, pero al menos hay una cuota de esperanza porque se ganó después de cuatro fechas, y además jugando muy bien contra Uruguay.

Pero a nosotros nos interesa mucho más otro tema: nuestro querido Everton. Después de dos derrotas consecutivas nos toca un nuevo desafío, esta vez con uno de los punteros del campeonato, O’Higgins de Rancagua. Para esto Víctor Hugo ha tenido tiempo suficiente para preparar el plantel y sobretodo para analizar QUÉ fue lo que ocurrió la pasada fecha en Santa Laura.

La buena noticia es que ante los autodenominados “capos” de provincia, volverán Coke Romo y Ángel Rojas (aunque en el entrenamiento de ayer quedó con molestias y en tal caso entraría Dzreuvs que a mi juicio no anduvo mal en la masacre de Independencia).  Esperemos que el crá Fernando Saavedra haya recuperado su fútbol, así tendremos un mejor control del mediocampo (junto con Coke).

Entonces el elenco de todos los viñamarinos entraría con Dalsasso; Miranda, von Schwedler, Servín y Vásquez; Romo, Saavedra, Rojas (Dzreuvs) y Romero; Muñoz y Cáceres. El partido se disputará mañana sábado a las 15:30 hrs. en el Estadio Lucio Fariña Fernández de Quillota. Está en nosotros los hinchas, el demostrarle a estos huasos quién es el verdadero CAPO, así que todo Viña a llenar mañana el coliseo de Quillota.

¡Aguante ERFORÉE!

martes, 19 de marzo de 2013

¡HUMILLADOS EN LA CANCHA, PERO JAMÁS EN LAS GRADAS!


Sábado, el reloj marcaba las 8:30 de la tarde, la noche ya había caído y un helado viento corría por el coliseo ubicado entre las calles El Guanaco y Huánuco. No podía ser de otra forma ya que es la tónica del congelador del barrio Independencia. Sin embargo en la galería Atilio Cremaschi ubicada en el sector norte del estadio, había calidez, alegría, pasión, canciones y mucho, mucho aguante: era la barra de Viña del Mar, que como siempre estaba ahí incondicional, alentando al equipo de todos los viñamarinos. 

Expectativas habían muchas, ya sea infladas por la prensa o por nosotros mismos los hinchas, pero éstas se esfumaron a los pocos minutos de haber comenzado el pleito, pues el equipo del Coto Sierra nos dio un balde de agua fría de tal magnitud, que no había sentido algo así desde aquel penoso 6-2 contra las Chivas de Guadalajara en 2009 (ya sé que con la UC perdimos 5-0 en 2010, pero hablo de la magnitud del golpe).

En los primeros minutos tuvimos unos aprontes interesantes, con buen juego colectivo, pero sin peligro para la valla custodiada por Sánchez, sin embargo el primer golpe lo recibimos tempranamente con un pepazo de Rubio. El gol nos afectó, pero aun así Everton intentó levantar e ir a buscar la ansiada igualdad, pero sólo 15 minutos después Ampuero ponía las cosas 2-0 y el cuadro viñamarino se desinfló definitivamente. A esto se le sumó un tercer gol que rebotó en un defensa y que dejó a Dalsasso parado, y la expulsión de Velásquez... excelente forma para terminar un primer tiempo.

Ingresó Servín para poner orden atrás y Dzeruvs -¡todavía no sé cómo pronunciarlo!- para intentar dar más potencia ofensiva, pero todo fue en vano, recibimos dos goles más (que podrían haber sido varios más) y salvo una chilena de von Schwedler -un defensa- en los últimos minutos, Everton simplemente NO llegó al arco hispano.

Como hincha uno queda meditando si efectivamente le diste todo el aliento al equipo, si cumpliste con todas las cábalas y ritos para no perder, si ese día te pusiste la camiseta ganadora y no la camiseta jetta, o quizás fue el nombre de la galería -Atilio Cremaschi- lo que nos penó, como lo hizo ese jugador en el lejano 1951 cuando convirtió el cuarto gol en el 2-4 con que perdió Everton contra la UE en nuestro Estadio El Tranque prácticamente dejándonos fuera de la final y de paso, vengándose por la primera estrella Oro y Cielo obtenida el año anterior en la tercera final ante 50 mil evertonianos en el Estadio Nacional con gol de nuestro máximo ÍDOLO Don René Meléndez!

Pero no, el problema no estuvo en nosotros los hinchas, todo lo contrario, fuimos LO RESCATABLE ya que estuvimos apoyando y poniendo el aguante durante todo el partido, no así los panaderos que ni se escucharon, salvo cuando metían goles. Esto se sintió así en el estadio y también en el CDF (por lo que me contaron... aunque alguno podría argumentar que eso es relativo porque manejan los audios).

Algo pasó que el equipo estuvo bajo -¡desde hace cuatro fechas que lo está!-, y no quiero entrar a analizar jugador por jugador porque eso ya lo han hecho de sobra los expertos, los periodistas en los medios y también los hinchas en Pasión de Cerro; Víctor Hugo NO hizo un análisis del partido en sus declaraciones, pero espero que lo haga a puertas cerradas con los jugadores.

Ahora sólo queda esperar dos semanas hasta la próxima fecha contra O’Higgins, tiempo adecuado ya que en teoría podrán recuperarse varios jugadores que estaban lesionados, como el Negro Silva, y así disponer de más cartas para los próximos encuentros. Lo importante es que lo jugadores deben entrar a la cancha concentrados y sobretodo dejando el CORAZÓN y el alma en ella.